|
Aurea mediocritas
Déjenme ser un poeta menor.
Nada del otro mundo.
Alguien a quien apenas
le alcanzan las palabras.
Yo no quiero luchar,
me rindo de antemano.
Te cedo los honores,
no concurso.
El día pasa y frente a mí
desfilan grandes temas
que otros, mejores,
ya han cantado y gastado.
Nada puedo agregar
sino silencio.
Quiero ser alguien
a quien apenas se lo escucha.
Déjenme susurrar una canción
de vez en cuando.
Déjenme imitar
el sonido del agua.
Yo quiero ver pasar los años
y recordar tu abrazo,
tu inolvidable olor a crema,
a pan recién horneado...
|